El rafting es una actividad de aventura que logra atraer a numerosos turistas hasta los ríos de nuestro país. En términos generales, consiste en descensos grupales, de 6 u 8 personas, de ríos de aguas bravas en la dirección de la corriente, con la ayuda de una balsa.
Para ello, se emplean embarcaciones neumáticas de gran resistencia a golpes, principalmente botes, canoas o kayaks de gran tamaño. Los tripulantes deben de colocarse de manera simétrica a ambos lados de la embarcación (3 ó 4 personas), y el timonel o guía en la parte posterior para poder dirigir y hacer maniobras de dirección.
Este deporte requiere de una gran técnica y seguridad. Además, será indispensable el uso adecuado del equipo (casco, chaleco salvavidas, calzado apropiado, traje de neopreno largo o corto según la temporada y actividad, cuerda de seguridad, botiquín, etc.) y el conocimiento de las técnicas básicas de remado y rescate, aun cuando se vaya acompañado de un guía experto.
Además, los ríos de rafting también los conocemos como ríos de “aguas blancas” y no es nada más y nada menos que debido a la espuma blanquecina que generan sus turbulencias.
¿Cuáles son los mejores lugares para hacer rafting?
En España contamos con un gran número de ríos, sin embargo, no todos son apropiados para poder practicar rafting. Los más rápidos y con mayor cantidad de turbulencias son:
- Río Genil
- Alto Guadalquivir
- Río Guadalfeo
- Alto Ebro
- Río Miño
- Río Gállego
- Río Ara
Rafting Río Genil
El río Genil nace en las Cumbres de Sierra Nevada, provincia de Granada y desemboca en el término municipal de Palma de Río, Córdoba.
El cauce de sus aguas hace del río un entorno ideal para la práctica de deportes como el descenso en aguas bravas con kayak, paddle surf, hidrospeed y rafting.
La mejor épOca para practicar rafting por el río Genil es entre los meses de abril y octubre, coincidiendo con las sueltas del embalse Iznajar.
El río presenta varios tramos de dificultad, uno de dificultad media-alta nivel II y III en el tramo de aguas bravas, tramo Benamejí (El Tejar) y Palenciana (Córdoba) y otro de baja en la zona de Cuevas Bajas (Málaga).
Rafting Alto Guadalquivir
Alto Guadalquivir proporciona el marco ideal para todos aquellos aventureros que deseen adentrarse en el mundo de las aguas bravas y divertirse. La mejor época para practicar sus descensos es entre los meses de mayo y octubre.
El tramo más común en la práctica de este deporte son los 7 Kilómetros que van desde el Charco del aceite (Puente de Los Agustines) a puente Ortega.
Se trata de un recorrido espectacular rodeado de un entorno maravilloso que hará descargar toda la adrenalina acumulada.
Para los principiantes, en la provincia de Jaén se puede realizar un tramo que presenta muy poca dificultad, ideal también para el disfrute de los grupos familiares.
Rafting Río Guadalfeo
El río Guadalfeo nace en Sierra Nevada, cuenta con 71 kilómetros de longitud y desemboca en el Mediterráneo.
Presenta dos niveles, uno de iniciación con tramos de dificultad I y III y un segundo destinado a los más expertos del rafting, ya que cuenta con un grado de dificultad III y IV.
Además, en el río Guadalfeo puede practicarse este deporte de aventura tanto en invierno como en primavera, aunque la mejor temporada es cuando se produce el deshielo de Sierra Nevada.
Rafting Alto Ebro
El rafting en Cantabria por el Alto Ebro es emoción y diversión en un entorno extraordinario. Es sin duda, el mejor descenso que se puede hacer en verano por el norte de España.
La mejor época para disfrutar de este deporte por el Alto Ebro es de junio a octubre.
El descenso por el Alto Ebro consta de hasta 4 secciones a elegir dependiendo del nivel del deportista y de la adrenalina que se busque. Podemos encontrar tramos muy sencillos para ir en familia o con niños y otros tramos donde las emociones están aseguradas, no solo por la bravura del río sino por el paisaje que se puede divisar a su paso.
Rafting Río Miño
Si uno quiere practicar rafting cerca de Portugal, en la provincia de Pontevedra, el río Miño es la opción perfecta. Es uno de los mejores ríos para vivir una gran aventura e ideal para practicar esta actividad deportiva.
Entre risas, emoción y sobresaltos se atraviesa el tramo desde Cequeliños hasta Barcela (Arbo), un recorrido de 6 Kilómetros que separan España de Portugal.
En su trayecto uno puede observar patos, águilas ratoneras, garzas reales y gaviotas y se atraviesa un bosque de ribera formado por sauces, caballos y eucaliptos.
El río Miño suele tener mucho caudal por lo que se recomienda escoger un momento en el que no baje mucha agua, ya que de no ser así los rápidos no están bien definidos y se pierden muchas emociones.
Se aconseja practicar esta actividad durante los meses de primavera a otoño (de marzo a octubre).
Rafting Río Gállego
El río Gállego es un río que discurre por la comunidad autónoma de Aragón, uno de los principales afluentes del río Ebro.
Uno de los lugares más demandados para la práctica del rafting son los Pirineos y entre ellos, Murillo de Gállego.
Practicar rafting en el río Gállego es una experiencia inolvidable. Presenta diferentes niveles de dificultad, entre II y IV grados, pero en todo momento la diversión y risas están aseguradas. ideal para el disfrute con la familia y los amigos.
Se trata de un descenso de entre 7 y 10 Kilómetros realizados en un entorno paisajístico espectacular, bajo la mirada de los Mallos de Riglos en el Prepirineo.
Rafting Río Ara
El Parque Nacional de Ordesa es otro de los lugares donde poder practicar rafting en el Pirineo Aragonés.
El rafting en el río Ara es uno de los descensos de rafting más extremos, de clase IV y más espectaculares de los Pirineos (Torla y Broto).
La mejor época para la práctica de este deporte está entre los meses de mayo y junio. Aprovechando el deshielo se puede disfrutar de las aguas bravas en estado puro, haciendo sacar toda la adrenalina acumulada bajo las montañas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.